lunes, mayo 30, 2005

Valentín

Valentín es un niño argentino de nueve años abandonado por sus padres, que vive con su abuela. Su máxima ilusión es ser astronauta y por ello se la pasa construyendo cohetes y trajes espaciales, aguantando la respiración debajo del agua y usando zapatos pesados para acostumbrarse a la falta de gravedad... Otra de sus misiones es conseguirle una novia a su papá para poder tener por fin una familia... Sus pensamientos son los de un niño, pero me hicieron reflexionar sobre algunas cosas:

"En el museo de la escuela hay una de las cosas más raras que vi en mi vida: un cabrito con dos cabezas... Pero lo más raro de todo todo todo todo lo que vi es un compañerito que tiene una mamá y nunca le habla. Él sale, le pasa la valija a ella y nada más. Yo, si tendría una mamá la usaría mucho más, me pasaría hablándole... No sé, hay gente que tiene todo y no lo disfruta, como ese tipo que a veces espío en la esquina del bar que toma café y lee el diario y nada más...Hay gente que parece como si no viviera. No le da uso a la vida..."

Y luego, un día que Valentín fue a la Iglesia con su tío, el cura habló de la muerte de un hombre excepcional:

"Hoy quiero hablarles de la muerte de un hombre. Un médico argentino, cordobés. Un muchacho que nació en el seno de un respetable familia y que se dedicó a estudiar las enfermedades, sus curas, los padecimientos del cuerpo, los sufrimientos de la carne, como aliviarlos, combatirlos, prevenirlos... Este joven médico se podía haber quedaro allí en su ciudad y podía haber tenido una noble existencia y haber disfrutado de cierto respeto y comodidad, lo que se dice un buen pasar en la vida sin demasiados sobresaltos. Probablemente se hubiese casado, hubiese tenido hijos, les hubiese podido brindar educación y seguridad... Pero no... Este joven se llamó Ernesto Guevara, fue asesinado sangrientamente hace unos días en la selva boliviana porque para él no era suficiente vivir en paz, vivir en la oportunidad de esa calma que la vida le ofrecía... Les estoy hablando simplemente de un hombre más. Un ser humano que creyó en un ideal. Un ser humano que creyó que el problema de ciertas injusticias podía resolverse... Por favor, no se vayan!! No se vayan sin antes preguntarse sinceramente quién de ustedes daría, no su vida, digamos un año, un sólo año de su vida por un ideal como el Che lo dio todo por el que fue suyo..."

Pero como dijo el tío, el cura pobre no pudo cambiar nada...
Y todo sigue igual...

No hay comentarios.:

Se produjo un error en este gadget.