miércoles, abril 20, 2011

La Playa


Esta época del año me vuelve loca. ¡Me fascina! Toda la vida ha sido así. En cuanto se acercan las vacaciones de Semana Santa me empieza a subir el ánimo y la sola idea del sol, el mar y los cuates me pone de buen humor.

Todavía hace unos años Karlangas y yo andábamos en la eterna búsqueda del bronceado perfecto. Eso se terminó el día en que me empezaron a salir unas manchas misteriosas en las manos y luego en la cara, jaja. Tengo que confesar que me asusté, pero en esa época nuestro hit era tirarnos al sol y absorber la mayor cantidad de rayos posibles. La azotea de mi casa era el lugar perfecto para el pre-bronceado, ya saben, cuando apenas empiezan las vacaciones y uno trae la piel color blanco oficina y antes de andar paseando en bikini por la playa dando lástima, mejor te previenes subiendo a la azotea para agarrar un poco de color.

¿Y qué tal los partidos de volley en la playa? ¡Divertidísimos! O esos días enteros en la alberca del Oasis jugando waterpolo (o algo parecido) y luego las retas de futbol y las chelas bien frías. Ahhhhh...

En esos tiempos nos encantaba ir a la Expo Feria ya por la noche, después de un día muy agitado, nos subíamos a los juegos y luego nos íbamos a las terrazas de los antros. Ptsss, ¡qué bien nos la pasábamos!

¿Se acuerdan del Biba-Bar? Ahí también se ponía buenísimo. Me acuerdo que en Semana Santa se llenaba un montón y todo mundo sudaba como cerdo pero no importaba porque te encontrabas a medio Coatza, te echabas unos buenos tragos y ponían puras canciones chidas para el bailongo, o sea, pura felicidad.

Creo que lo mejor de todo es que los días rendían muchísimo. Te la pasabas todo el día en la playa, llegabas a tu casa a bañarte y ponerte guapo porque en la noche siempre había algo que hacer. Ya sea ir a la Feria, al malecón o algún antro. El chiste era terminar con la última rayita de energía para irte de dormir y despertarte al día siguiente para hacer lo mismo y pasártela bomba.

Nomás de contarles esto ya se me está haciendo agua la boca...

- Amaya

1 comentario:

Anónimo dijo...

justamente le contaba a mi esposo de aquellos días y creo q le costó un poco creerlo porq mi ánimo no es de mucho relajo últimamente jajajaja.....lo remitiré para acá para q veo q son ciertos!!!! un besote!
Lau Boylan

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