martes, junio 28, 2005

¿El Gobierno del cambio?

Necios
Por Federico Reyes Heroles
¡Vamos a la fiesta! Festejar es algo muy nuestro. Se trata de gritar alrededor del Ángel de la Independencia ¡Viva México! ¡Ya la hicimos! Dos de julio del 2005: cinco años lejos del oprobio y la oscuridad. ¡Viva nuestra democracia, viva Fox! Después, por qué no, un brindis. Los éxitos están allí, ¿o no? Claro, por ejemplo en el 2000 74.7 por ciento de las familias vivía en hogar propio, hoy es el 70.7 por ciento y casi 3 por ciento más vive en casa prestada. Pero no importa, no hay que ser aguafiestas, para qué recordar que el ahorro externo estaba en 3.1 por ciento y hoy está en menos de la mitad. Ya sabes, esos numeritos incómodos. Pero si Fox dice que vamos viento en popa, bueno ya hasta los niños crecen más gracias a Fox. Pero los datos del Ceneval demuestran que el nivel académico de los aspirantes a preparatoria cayó en matemáticas, español, geografía, etcétera. Los del Ceneval seguramente deben de ser priistas, por eso andan con esos bailes. Además, pues acuérdate, ¡ya durmió en el Kremlin, él, un hombre de derecha! Eso es éxito y no tonterías, no importa que uno de cada cinco empresarios globales vea a México como un destino de alto riesgo. Quizá por eso cada día son menos los interesados en venir a invertir aquí: 80 por ciento estaría dispuesto a ir a China, en los próximos tres años, casi 50 por ciento a Polonia y sólo 35 por ciento a México. En fin, ya deja esas tonterías y vamos a la fiesta. ¡Viva la vida, viva Fox! Pero eso sí, ni hablar en conectividad de acuerdo con el Foro Económico Mundial nos caímos 16 lugares en un solo año. Ya veremos después, no importa que Rusia, Malasia, Argentina, Chile, Polonia o la República Checa nos hayan rebasado. A la hora del festejo no hay que andarse en pichicaterías. Cinco años de éxitos bien valen un festejo, que el mundo sepa que los mexicanos festejamos siempre, no importan los problemas, por ejemplo que Pemex vaya a la quiebra, que sólo le agregue 48 dólares de valor por barril cuando British Petroleum le agrega 335. En fin, detallitos técnicos que no opacan la grandeza mexicana que resiste eso y más, mucho más. No importa que los malos acuerdos o desacuerdos entre panistas y priistas sobre petroquímica lleven ocho años en que han dejado de entrar a esa industria en ruinas unos 25 mil millones de dólares. Total, el orgullo de ser mexicano no se quiebra fácil, eso sí no. Que no se anden con comparaciones absurdas como que el kilowatt hora vale en Sudáfrica 12.2 dólares y en México 120. Son detalles, lo importante el sábado es despejar la garganta y gritar a pulmón lleno ¡viva Fox!, nuestro nuevo héroe, porque tal y como lo afirmó su explicador, se trata de que la fecha se consolide en la memoria nacional. Eso es lo relevante, no que México venga en el lugar 78 de 120 naciones en lo que a imparcialidad de las cortes se refiere. Total, ya habrá tiempo para arreglar esos asuntos, no importa que Senegal, Togo, Uganda, Zambia, Nepal, Costa de Marfil, Siria, Marruecos o Gabón ya nos hayan dejado atrás en eso. Tampoco importa que ahora en mayo el Banco Mundial nos haya disminuido de calificación en 5 de 6 rubros de calidad de gobierno. Para qué mencionar que de acuerdo con el IMCO viene en el lugar 42 de 45 naciones en lo que se refiere a mano de obra y energía o manejo sustentable del medio ambiente. Aquí lo importante es que la fiesta continúe, ya llevamos cinco años y así nos podemos olvidar de que México aparece en el lugar 56 de 60 países en el índice de competitividad del Institute for Management Development y siga para abajo. Hay que festejar al excelente administrador, al hombre con visión de empresa. Sólo los críticos enfermos -¿cómo los llamó Fox, el demócrata, creo que enemigos de México, algo así?-, sólo ellos tienen que andar recordando que en los últimos cinco años los trámites han aumentado más del 30 por ciento y que por cada empleo formal se han creado cuatro informales, ¡vivan los changarros! Oye, por cierto, ¿qué fue de las famosas coordinaciones, la de seguridad y la de orden y no sé qué? Seguridad, no, ese tema mejor no lo toques, eso sí puede amargar la fiesta, así que mejor silencio. Recuerda, el empuje, la energía, las grandes ideas como aquella del Plan Puebla-Panamá. ¿Qué pasó con todo ese lío? Hay que pensar en grande como con el nuevo aeropuerto, ah no, perdón, eso tampoco salió. No seas aguafiestas, el régimen del cambio sí cumple, como por ejemplo en ciencia y tecnología ha sido muy consistente en bajar año con año la inversión. Eso sí es meritorio, sobre todo cuando la Unión Europea acuerda mantenerlo en 2 por ciento e intentar ir al 3 y en el entendido de que vamos a la sociedad del conocimiento. Eso es tener un camino propio, una ruta clara. Lo mismo ha ocurrido en el agro, un ranchero como él sí sabe de la importancia de expropiar ingenios y bajar los subsidios al agro. Muy coherente, por eso tenemos la honrosa medalla de ser el único país de la OCDE que baja sus subsidios al agro y a velocidades espeluznantes: 39 por ciento en sólo dos años. Eso sí es cambio y rapidito. Visión de largo plazo, eso es lo que vamos a festejar el sábado, por eso la inversión federal en infraestructura cae año con año. Ésos son los motivos de la fiesta, recordar que entre desempleo y subempleo podríamos rozar los 21 puntos. Eso es éxito y no juegos. Triunfo también el incremento en las compras de gasolina en el exterior, no cualquiera logra incrementarlas en 74 por ciento en un solo año. Yo por eso insisto, hay que festejar que dejamos atrás al corporativismo, por eso el Sindicato de Petroleros está por llevarse la licitación de Minatitlán y además anda peleando quedarse con las contrataciones por unas dos décadas, para que rindan. Eso sí es ir para adelante, progreso vamos. México corre al futuro por eso estamos en el lugar 120 de 145 en lo que a flexibilidad laboral para contratar se refiere, ya dejamos atrás a Nigeria. Y en lo tocante a dificultades para despedir ya casi logramos el campeonato: lugar 142 de 145. Así quién no va a querer venir a invertir en México. Por cierto, ya no somos la novena economía del mundo sino la decimocuarta. Hay congruencia: todo empeora. Esto para no hablar de los intangibles, allí sí hemos dado ejemplo, piensa en las relaciones internacionales, ya casi estamos peleados con todo el subcontinente de Cuba a Chile. No es fácil. Además hoy, hoy, hoy, sí tenemos una política consistente de desmantelamiento del servicio exterior. Eso sí es visión. Sobre todo ve el arrojo, el ímpetu, por ejemplo las pensiones, ya equivalen a más del 110 por ciento del PIB, pero nosotros, festejando el arribo a la democracia. Qué mejor expresión de los increíbles avances que ya no exista el tapado, sino el destapado. Nada de ocultamientos, hoy sí sabemos quién es el delfín. Eso es decisión, apertura, democracia interna. Distanciarse de su partido por defender a una persona, eso es valentía, estrategia de Estado. Como lo es utilizar abiertamente la Presidencia de la República para hacer campaña. Eso es justo lo que queríamos. Modernidad democrática cristalizada en la "pareja presidencial" -¡viva mi señora!- o en el culto a la personalidad plasmado en impertinentes festejos como éste. Todo está claro, lo único que no entiendo es por qué muchos mexicanos son tan necios y ya no quieren votar por el cambio.

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