viernes, enero 08, 2010

No tengo voz para decirlo, por eso vengo y te lo escribo...

El viento me despertó. Horas de insomnio liberan mi mente y la hacen viajar lejos. Me detengo en un pensamiento. El mismo de ayer. Quiero volver a platicarlo contigo. No me gustó la última vez que surgió el tema. Me sentí atrapada. Disgustada. Frustrada. Y sé que tú también.

Ahora estudio todas las posibilidades. No puedo evitar sentir miedo. Tal vez tienes razón, lo pienso demasiado. ¿Cómo no hacerlo? Esto es grande. Necesito certezas. Necesito saber si estarás ahí.

¿Lo harás?

- Amaya


1 comentario:

Chanchamito dijo...

Wow. Eso, ella (la descorazonada) bien pudo haberlo escrito para mi, algún día, hace algunos años.

Abre la ventana y siente un poco el aire.

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