viernes, abril 07, 2006

¿Por qué López Obrador?

Hace unos días Alejandro me preguntó cuáles son las razones por las que simpatizo con López Obrador. Le respondo a continuación…

En primer lugar, quiero dejar en claro que lo que voy a exponer no proviene de ninguna manera de una postura monolítica. Lo que voy a contarles tiene algo de ecléctico, surge de mis sentidos, de mi intuición, de mi pensamiento y de mis emociones. Yo he expresado en algunas ocasiones que para elegir a nuestros gobernantes hay que poner en marcha todo un proceso racional que nos ayude a tomar la mejor decisión. Rectifico. En cuestiones de política, no sólo interviene la razón, también hacemos uso de nuestro “sexto sentido”, por llamarle de alguna forma. Y esto no me parece nada absurdo. Después de todo, nadie puede negar que esta especie de meta-percepción es la que nos ha permitido esquivar los peligros que se nos van presentando a lo largo de nuestra vida. Aunque, a fin de cuentas, tal vez no sea una necedad pensar que el sexto sentido no es pura clarividencia sino que forma parte de un proceso bien elaborado al puro estilo sherlockiano, con el cual somos capaces de sacar nuestras propias conclusiones a partir de elementos clave (puras suposiciones mías, habría que analizar qué es lo que dicen los expertos).

Dicho lo anterior, vuelvo a la pregunta de Alejandro:

¿Por qué López Obrador?

Les contesto con otra pregunta. ¿Cuál es el problema más grave de México? Creo que aquí está la clave. Depende de la percepción de cada persona. Para mí, el problema más grande de México es la pobreza y la desigualdad (social, económica, educativa y hasta política). A lo largo de toda su historia, en México se han adoptado distintas estrategias para tratar de reducir estos males, pero han sido fallidas por diversas razones: la corrupción, las políticas públicas mal dirigidas, la prevalecía de los intereses privados sobre el interés público, la fuerza inercial de los mismos problemas y la falta de voluntad política para resolverlos, entre muchos otros factores.

A pesar de las múltiples razones expuestas, creo que existe un común denominador presente a lo largo de todos estos años (con algunas excepciones, claro), me refiero a la falta de sensibilidad social. Muy pocos gobernantes han demostrado empatía hacia los mexicanos. Yo creo que López Obrador no carece de ella. Siempre ha mostrado estar cerca de la gente que más ayuda necesita, trabajando con ella codo a codo, ensuciándose las manos y los pies en el campo; enseñando a leer y escribir en aulas que parecen chiqueros; denunciando las injusticias de la industria petrolera y del sector financiero; reclamando igualdad en los procesos electorales; volteando a ver a los grupos tradicionalmente olvidados: ancianos, discapacitados, madres solteras; reduciendo el despilfarro al que está acostumbrada la burocracia; negándose a enriquecerse a costa de su posición; en fin…

Puede ser que mis razones no les parezcan suficientes. Algunos dirán que es un tipo autoritario. Otros más alegarán que es un populista (¿no lo es Fox?). Hay gente que nunca dejará de ligarlo con Bejarano y los videoescándalos. Los más técnicos denuncian el hecho que sus políticas públicas son cuestionables en cuanto a su gestión. Tal vez estén en lo cierto. Y no trato de negar sus defectos. Claro que tuvo errores como Jefe de Gobierno del D.F., pero haciendo un balance general, creo que su administración fue positiva. ¿Podría ser mejor? Todo en esta vida podría ser mejor de lo que es; no obstante, con todo lo que he visto, oído, leído, intuido, sentido y pensado, me parece que Andrés Manuel es un tipo con experiencia de gobierno y sensibilidad social, bien intencionado, honesto y trabajador que quiere lo mejor para México.

He ahí mis razones…

- Amaya

Prerrogativas

Como buen chico que es, Aleks se puso a investigar sobre el autopréstamo que se hizo Felipe Calderón cuando fue director de BANOBRAS. Según me dice Alejandro, esta acción no tuvo nada de ilegal, de hecho está establecida formalmente como una prerrogativa propia del puesto que tenía en ese entonces el ahora candidato del PAN a la presidencia de México. Al parecer, Calderón devolvió ese dinero casi de inmediato debido a las presiones y críticas que empezaron a brotar por todos lados.

Queda respondida mi pregunta. Sin embargo, todavía no me queda claro qué tipo de política es esa donde un funcionario tiene el privilegio de autoprestarse tal cantidad de dinero. Eso sólo se puede ver en México, el país de las maravillas.

- Amaya

"Te chingó, te chingó..."

“Te chingó, te chingó…”

Esta es la frase que más he oído desde que a Alejandro se le ocurrió la maravillosa idea de gritar a los cuatro vientos que no tengo credencial de elector. Amigos, primos, colegas, conocidos y hasta mi propia madre me lo han repetido: “Ahora sí te chingó…”

Sufro cada que me lo recuerdan.

Dejen que les explique…

Alejandro y yo traemos un pique político bastante interesante. Cada que se presenta la ocasión de aplaudir a nuestro candidato preferido no tenemos ningún empacho en hacerlo, ni tampoco en vociferar las debilidades (y las porquerías) del adversario. Esta situación se ha convertido en una verdadera batalla en la que nuestro voto el próximo 2 de julio será la culminación de una etapa electoral bastante picante (todavía faltan las críticas una vez que el ganador tome la presidencia, jeje).

Resulta que el año pasado perdí mi credencial de elector. La verdad, no sé ni dónde quedó, pero era el pretexto perfecto para aprovechar la oportunidad de cambiar esa horrible foto donde salgo con cara de Elba Esther Gordillo y para actualizar mi dirección. Así es que durante las vacaciones de diciembre, me di a la tarea de realizar este trámite en el internacional puerto de Coatzacoalcos, Veracruz.

Fui al IFE, hice todo lo necesario y justo antes de salir me dijeron que tenía que pasar a recoger la credencial a partir del 15 de enero. ¡Demonios! El asunto se complicaba porque yo tenía que regresar a Monterrey antes del 9 de enero, por lo que mi credencial tendría que esperarme hasta la próxima vez que regresara a Coatza. Pues esa próxima vez es dentro de un par de días. “Por fin”, pensé, “ya no tendré que andar cargando el pasaporte para todos lados (vencido desde hace un año, por cierto)”. Ah, pero algo tenía que suceder en el camino hacia la ciudadanía plena. Al IFE se le ocurrió establecer que todas aquellas credenciales que no fueran reclamadas antes del 31 de marzo serían destruidas por LEY… Maldita suerte… Sólo unos cuantos días me separaban de convertirme de una Doña Nadie a toda una ciudadana con identificación oficial y con la calidad moral para poder emitir su voto.


Esta es mi triste historia. Ahora comprenderán lo que significa no tener la pinche credencial. Es el honor lastimado y la dignidad perdida.

Empiezo a creer que sí me chingó…

- Amaya

miércoles, abril 05, 2006

Protesta latina

Esta información anda circulando en el ciberespacio. ¿Será que ocurra?
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Comunidades latinas de Los Ángeles confirman:
1º de Mayo 2006
PARO NACIONAL GENERAL DE LABORES EN ESTADOS UNIDOS

¡¡NO COMPRAR, NO CONSUMIR, NO USAR, NINGÚN PRODUCTO ESTADOUNIDENSE
EL 1º DE MAYO!!!

No McDonalds, Burguer King, Starbucks, Crispy Cream, Subway, TGI Fridays, Blockbuster, Cinemark, Radio Shack, Dave and Busters.
No Sheraton, Westin o Hilton
No Wall Mart, 7 Eleven, No Continental, United, American Airlines, Panam
No City Bank, DHL o FEDEX
No Sony Entertainment, American Network, Fox, Warner Chanel, ESPN, NFL, MTV.

Two Hearts

Two hearts intertwined...
Different views...
Different dreams...
Different needs...
Different wants...

Bound by a fragile string called LOVE...
Union as willed by GOD...

A journey in life...
May be pounded by the forces of nature...
May be struck by the fiercest lightning...

Yet two hearts bound by a delicate twine...

STRONG enough...
To stand the test of time.

- Jerome Bartolabac

Brad, the one and only


Para hacer feliz a la pupila... jeje!
- Amaya

Preguntas a Feli-Pillo

Señor Felipe Calderón Hinojosa, candidato del PAN a la presidencia de México:

¿Por qué motivo se autopresntó usted la nada despreciable cantidad de 3 millones de pesos aprovechando su posición en BANOBRAS?

- Amaya

Pura curiosidad

"Si volviera a nacer quisiera ser el mismo pero rico nada más para ver qué se siente..."

- Chava Flores

Ocho de cada diez gatos

Amigos, les comparto un extracto del artículo escrito por Miguel Angel Granados Chapa en días pasados titulado "Ocho de cada diez gatos". Comparto su sentir. La verdad es que no me gusta la forma en la que los opositores de AMLO quieren hacer parecer a sus seguidores como gente de segunda, estampándoles automáticamente y en múltiples ocasiones la etiqueta de "nacos"...
- Amaya
"En un chiste que se hace circular para denostar a los apoyadores de López Obrador, se pregunta en qué se parece el candidato perredista a las galletas Whiskas, para felinos. Y se contesta, como se dice en la publicidad de ese producto, que ocho de diez gatos lo prefieren. En el habla clasista, los gatos son los sirvientes, aquellos a los que se tutea se les llama chaparritos o compadres (como hace Calderón). O sea que según la concepción implícita en esa comparación, los ciudadanos menos dignos de atención están prestando apoyo a López Obrador, son los que lo siguen. La percepción de que los de abajo se alcen, no por las armas sino por la fuerza del voto, incomoda y asusta a quienes desdeñan a esos votantes y a su candidato. Llevadas por el temor, y por la esperanza de que un acto mágico (en los que confían los niños, y los espíritus infantiles) remedie una situación desagradable, unas señoras de las Lomas pidieron a Madrazo acordar con Calderón que uno de los dos decline, para impedir que triunfe López Obrador. Ellos mismos, los candidatos, parecen haber ya modificado su objetivo, que no es ya obtener la victoria y con ella ejercer la Presidencia, sino evitar que el ex jefe del gobierno capitalino lo haga.Es muy claro que no hay gatos en el apoyo a López Obrador, sino ciudadanos cada vez más urgidos de una transformación de la sociedad mexicana. En esas filas me cuento." (Miguel Ángel Granados Chapa).

viernes, marzo 31, 2006

Route Love

Hey, los invito a todos a que pasen por el website de nuestra boda: www.amayaandalex.com

Espero que les guste!!

Amaya

Candidatos (2a parte): López Obrador

Claros, oscuros y negros
Por Carlos Tello Díaz.

PROCESO Edición Especial No. 19

(…) La obra social de López Obrador fue sin duda muy importante en México. Por el bien de todos, primero los pobres fue el lema de su campaña. Lo cumplió. Su gobierno atendió de manera preferencial a los pobres y los excluidos. El apoyo a adultos mayores de 70 años con una pensión mensual fue convertido en ley durante su mandato. Hubo también ayuda a las personas con discapacidad y, en general, a los sectores más pobres de la población, con gestos como la entrega gratuita de útiles escolares o programas exitosos como la ampliación y rehabilitación de viviendas populares, que hizo que, al término de su gestión, vivieran en casas independientes más de tres cuartas partes de las familias del Distrito Federal. Durante su gobierno, así mismo, las familias con ingresos iguales –o menores- a dos salarios mínimos disminuyeron de 63% a 54%. Andrés Manuel había cumplido la mayoría de los 40 compromisos de su campaña electoral, la esencia de los cuales estaba consagrada a lo social (…)

Pero también hubo compromisos vitales que no cumplió, entre los que destacan dos: el compromiso 22 (Avanzar en el desazolve, reparación y construcción del drenaje) y el compromiso 37 (Resolver la falta de agua en Iztapalapa). En realidad son uno solo: el del agua. Hoy la situación es más grave que hace seis años (…) Los más pobres son los que más caro pagan el agua, que a menudo tienen que comprar en pipas (…) La infraestructura hidráulica no recibió nunca la atención que merece (…) Su gobierno, en efecto, no dio mantenimiento al drenaje profundo (una obra que nadie ve), no construyó plantas de tratamiento de agua (proyectadas junto con la Comisión Nacional del Agua), no bajó el nivel de fugas (por eso el oriente de la ciudad no recibe agua), no actualizó las tarifas (para no ser impopular, a pesar de que el costo del agua –lo que cuesta bombearla, potabilizarla, administrarla, desalojarla- es tres veces superior al precio que pagan los usuarios) (…)

¿Cuál es, pues, el balance de su gestión en la Ciudad de México? Apoyó programas de ayuda a la población más necesitada y emprendió obra pública que era necesaria, aunque privilegió la más visible. También incrementó la recaudación de impuesto (el predial creció 14.6% en términos reales) y redujo los gastos de la burocracia gubernamental (recortó los sueldos de los funcionarios y la cantidad de sus asesores, y los gastos de luz y teléfono del gobierno de la capital). Sus indicadores económicos, por otro lado, descendieron por debajo el promedio del país. El crecimiento económico nacional, triplicó el ritmo de crecimiento económico del Distrito Federal, y el empelo formal, que descendió en todo el país, cayó más en la capital. Respecto de la deuda de su gobierno, en fin un tema controvertido, los resultados son ambiguos. Entre diciembre de 2000 y marzo de 2005, según la Secretaría de Hacienda, la deuda pública del Distrito Federal creció 19% en términos reales, pero disminuyó medio punto en ese mismo período como porcentaje del PIB (…)

Candidatos (1a parte): López Obrador

Enamorado del poder
Por Daniel Lizárraga
PROCESO Edición Especial No. 19

(…) Proceso pidió a los seis coordinadores de las Redes Ciudadanas pro López Obrador que escribieran sobre las virtudes y defectos del tabasqueño. Sólo respondió el ex gobernador de Zacatecas Ricardo Monreal:

“Congruencia: No tiene un discurso para cada ocasión y una promesa para cada circunstancia. Es la principal cualidad que le ve la gente.

“Honradez: En los años de trabajo con los indígenas de la Chontalpa, dormía en una casa de techo de palma, piso de tierra y luz de velas. ¿Qué gobernante vive en un departamento de clase media, usa un coche compacto y trabaja desde las seis de la mañana?

“Cercanía con la gente: Se formó en la lucha social y por ello privilegia la campaña a ras de tierra sobre los aviones, la movilización sobre la mercadotecnia y la plaza sobre el estudio de televisión.

“Sobre los defectos, después de conocerlo despierta aceptación o rechazo. Su personalidad no es jabonosa, de esas que se escurren y no sabes dónde ubicarla. De esa polarización se derivan los defectos que más identifican sus críticos: la soberbia, la creencia de que sus propuestas son las únicas correctas y la inclinación a considerar a la sociedad una masa manipulable.

“Sin embargo, en donde algunos ven soberbia, otros vemos congruencia; lo que algunos consideran intransigencia, otro lo calificamos de honradez; y lo que muchos llaman populismo, otros consideramos que es cercanía con la gente.”

martes, marzo 21, 2006

LLegó la primavera... y las encuestas!

El Universal (6 de marzo)
- Andrés Manuel López Obrador (Por el bien de todos) 42%
- Felipe Calderón (PAN) 32%
- Roberto Madrazo (Alianza por México) 24%
- Patricia Mercado (PASC) 1%
- Roberto Campa (PNA) 1%
Reforma (13 de marzo)
- Andrés Manuel López Obrador (Por el bien de todos) 41%
- Felipe Calderón (PAN) 31%
- Roberto Madrazo (Alianza por México) 25%
- Patricia Mercado (PASC) 1%
- Roberto Campa (PNA) 1%
María de las Heras (17 de marzo)
- Andrés Manuel López Obrador (Por el bien de todos) 38%
- Roberto Madrazo (Alianza por México) 30%
- Felipe Calderón (PAN) 29%
- Patricia Mercado (PASC) 2%
- Roberto Campa (PNA) 1%
Mitofsky (27 de marzo)
- Andrés Manuel López Obrador (Por el bien de todos) 37%
- Felipe Calderón (PAN) 31%
- Roberto Madrazo (Alianza por México) 28%
- Patricia Mercado (PASC) 1%
- Roberto Campa (PNA) 1%
Parametría (27 de marzo)
- Andrés Manuel López Obrador (Por el bien de todos) 40%
- Felipe Calderón (PAN) 29%
- Roberto Madrazo (Alianza por México) 29%
- Patricia Mercado (PASC) 1%
- Roberto Campa (PNA) 1%

martes, febrero 28, 2006

Absurdos te da la vida

La vida está llena de incoherencias. Y para muestra un botón: hace unos días me topé con la oferta de un vuelo redondo Monterrey-Toluca (impuestos incluidos) en 500 pesos. Lo triste del asunto es que el taxi de ida y vuelta sale en 400 pesos, que Mexicana sigue vendiendo boletos que rondan los 5,000 pesos y que no existe en Monterrey un servicio de transporte urbano exclusivo para llegar de manera cómoda y segura al aeropuerto.

Según una estadística que leí hace unos meses, resulta que más del 60% de los autobuses en Monterrey se dirige al centro de la ciudad a pesar de que sólo un 30% de los usuarios tiene ese destino final. Ilógico, ¿no le parece? Y esto sin tomar en cuenta que no hay ni un solo mapa de rutas del transporte público en el portal electrónico del Gobierno de Monterrey, siendo ésta la tercera ciudad más importante en México.

Claro que para muestras de incongruencia tenemos las declaraciones de nuestro saleroso presidente, quien ahora anda por la vida diciendo que “vomita la demagogia”. ¿Acaso ya se le olvidó cómo se las gastaba cuando aún era candidato a la presidencia de México? ¡Qué poca memoria! Me sorprende la vehemencia con la que afirma que no han aumentado los tiempos al aire de los spots del Gobierno Federal mientras que los número oficiales nos muestran que durante el 2005 se transmitieron más de 16 mil horas de spots en radio y televisión.

Los oligopolios tampoco se quedan atrás cuando de aberraciones se trata. Dígame usted si no es irracional que Tv Azteca se atreva a lanzar al aire la señal de Canal 40 cuando todavía hay un litigio en pleno proceso y que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes brille por su parcialidad.

Por otro lado, está Televisa, que no quita el dedo del renglón para imponer su versión de la Ley de Radio y Televisión, cuando lo ideal sería acabar con las grandes concentraciones de poder que ostentan los monstruos de las comunicaciones en este país.

En este sentido, me parece totalmente inadmisible que Telmex siga abusando de su posición con sus cobros estratosféricos cuando hoy en día existen servicios como el de Skype, con el que podemos hacer llamadas nacionales e internacionales sin costo alguno.

Pero así es el mundo de lo absurdo. Es un lugar donde las niñas ricas como Paris Hilton pueden pedir el piso entero de un ostentoso hotel y autos de lujo, mientras que mineros de Coahuila mueren a causa de un trabajo que no les brinda ni siquiera el salario mínimo.
- Amaya

martes, febrero 21, 2006

La venganza de Kamel Nacif

“La venganza es una sopa que se toma fría y no caliente caballero”. Así le decía Kamel Nacif a su amigo francés en uno de los momentos más reveladores de las conversaciones telefónicas que se han difundido en gran parte de los medios de comunicación en relación al explosivo caso de la periodista Lydia Cacho. Así lo expresó el rey de la mezclilla, regodeándose como el peor de los sádicos de su gran venganza. El objetivo era que Lydia Cacho pagara por lo que le había hecho. Que sufriera. Que lamentara haber mencionado su nombre en el libro que publicó y en otros medios de comunicación. Y para ello, le mandó a las locas y a las tortilleras en un intento bastante reprochable de hacerla pasar por la peor humillación y la peor de sus pesadillas…

Olvidémonos por un breve instante de la naturaleza oscura de los acontecimientos; del espionaje telefónico; de los aprietos por los que está pasando el Gober precioso y la Puebla revolucionaria; de las bellísimas botellas de coñac; del lenguaje soez del empresario; de la red de tráfico y pornografía infantil; y de los personajes involucrados en esta historia que bien podría encontrarse en cartelera. No es que estos asuntos no sean importantes, al contrario, hay que abordarlos con seriedad y compromiso si queremos que este país funcione. El asunto, sin duda, presenta varias aristas. Sin embargo, en esta ocasión me interesa analizar, aunque sea someramente, el aspecto psicológico del caso.

Dice el reconocido psicólogo alemán Erich Fromm que la venganza es una de las diferentes formas de violencia que existen en el ser humano. Según esta tesis, la venganza se da tanto en sociedades primitivas como en las civilizadas, pero se presenta en diferentes niveles según el grado de madurez del individuo. En este sentido, el individuo que vive productivamente no siente la necesidad de la venganza, o por lo menos, la siente muy poco.

Según Fromm, las experiencias clínicas demuestran que las personas maduras y productivas son menos impulsadas por el deseo de venganza que las personas neuróticas que encuentran dificultades para vivir independientemente y con plenitud. ¿Será este el caso del empresario Kamel Nacif? Podría ser… En todo caso, me parece que el rencor que se percibe en las conversaciones no es casual. La misoginia y la arrogancia tampoco lo son.

Lo trágico del asunto es que Kamel Nacif no es una excepción a la regla. Considerando la forma en que se dieron los hechos, me doy cuenta que, lamentablemente, todo esto forma parte de un fenómeno más grande en el que se encuentra inserto el mundo de la política, del narcotráfico, de la delincuencia y otros sectores de la sociedad en general, en mayor o menor grado. Todos estos círculos generan violencia por actitudes cesaristas, por frustraciones, por desquites, por egoísmos…

Cabe señalar, que a diferencia de la violencia reactiva (aquélla en la que se ve amenazada la vida y se actúa en defensa propia), en la violencia vengativa el “daño” ya ha sido hecho, por lo tanto la violencia no tiene una función defensiva, por lo que es irracional y puede rayar incluso en lo patológico. Esto es, la venganza no sirve para nada, sino para perpetuar un círculo de violencia inútil. Habrá quienes la justifiquen para defender la dignidad. Pero yo creo que si hay algo más opuesto a la dignidad, ese algo es la violencia.

Como diría Fromm, somos seres humanos, con errores y con aciertos. Pero si nuestro objetivo en la vida es trascender y ser individuos íntegros, entonces el camino es el de la maduración, de la reflexión, de la productividad, del humanismo. Los individuos autónomos, comprometidos con la sociedad y con una conciencia plena de sus acciones, no pierden el tiempo en hacer que los demás paguen por lo que les pasa. En cambio, se concentran en seguir adelante. Y esto significa evitar depositar las frustraciones en los demás y formar una espiral de confrontaciones sin sentido.
- Amaya

miércoles, febrero 15, 2006

El imperio de las flacas

¡Vaya que son rígidos los parámetros de belleza para las mujeres! No sólo tenemos que ser flacas, también tenemos que ser rubias, altas y de cabello lacio, con perfil griego, con curvas que marquen 90-60-90, dientes ultra blancos, que no nos brille la cara, que estemos siempre a la moda, que no tengamos arrugas…. Que seamos ¡perfectas!

Si en la realidad podemos observar mujeres de todos los tamaños, formas y colores, ¿por qué no sucede así en los medios? ¿Por qué ese afán de parecerse a Lindsay Lohan, a Paris Hilton o a las chavas de Rebelde? ¿De dónde viene todo esto? ¿Quién dijo que tenemos que seguir un patrón determinado de belleza?

Las respuestas de estas preguntas las obtuve después de haber leído un estudio que demuestra que la exposición constante de imágenes de mujeres bellas y delgadas en revistas como Vogue y Cosmopolitan produce el anhelo constante de responder a ese ideal de belleza, el cual puede conducir a enfermedades como la anorexia o la bulimia y, en casos extremos, a la muerte, como lo han demostrado otros estudios similares.

¿Esto quiere decir que las imágenes son más fuertes de lo que se pensaba y que ese poder de seducción nos conduce a cambiar ciertos comportamientos? ¿O es que tal vez las mujeres sucumbimos demasiado fácil a lo que nos dicta el mundo autoritario de la moda?

Y es que el hecho de subir de peso se ha convertido en una de las principales fobias de nuestra época, particularmente entre las mujeres jóvenes. Aquí mismo en Monterrey, no hace falta ir muy lejos para observar que las jovencitas de todos los niveles sociales desean tener cuerpos que van en contra de la naturaleza.

Lo que me parece verdaderamente delicado es que en esta eterna batalla campal contra la báscula se utilizan todos los recursos imaginables, desde el ejercicio y las dietas, hasta la hipnosis y la liposucción, sin mencionar algunos métodos que rebasan los límites de la cordura. Me queda claro que tanto los desórdenes alimenticios como el rechazo hacia nuestro cuerpo, forman parte de una problemática que se ha extendido poco a poco en nuestra sociedad.

Según los especialistas, algunos de los aspectos que contribuyen a la generación de una baja autoestima, así como a la aparición de desórdenes alimenticios y al deseo de adelgazar a cualquier precio, son los factores genéticos, las características psicológicas, el ambiente familiar, el contexto social y la influencia de los medios de comunicación masiva.

Dejando a un lado el factor genético, lo interesante de todo esto es que la presión que siente una mujer para adelgazar no sólo es comunicada de forma directa por la influencia de familiares o amigos, sino que también se percibe a través de los medios, independientemente de su existencia real.

Esto significa que una mujer puede estar perfectamente consciente que los cuerpos que muestran las modelos en las revistas de moda no corresponden a parámetros normales y que son irreales, pero también intuye que otras mujeres -y hombres- sí son influenciados por esas imágenes y en ese caso no le queda más remedio que adoptar el mismo patrón, sintiéndose anormal e inferior al compararse con las imágenes de los medios.

Por ello, tal vez resulte conveniente identificar todas aquellas imágenes que promueven patrones de belleza específicos y que no dan paso a la diversidad. Puede ser que con el intercambio de opiniones acerca de este fenómeno, las personas estén más concientes que otros miembros de la sociedad comparten las mismas críticas. Tenemos que exigir a los medios que cambien en ese aspecto.

En este sentido, aplaudo el esfuerzo de la empresa Unilever por lanzar su nueva campaña publicitaria “Belleza Real” de la marca Dove, donde se muestran imágenes de mujeres que corresponden más a la realidad. Me encantaría que otras compañías siguieran el ejemplo de Unilever y dejen atrás esas imágenes de mujeres perfectas que no reflejan la pluralidad del mundo en el que vivimos.
- Amaya

Confieso que he pecado


Hoy en día los pecados capitales ya no son lo que solían ser en épocas pasadas. Soberbia, avaricia, gula, ira, lujuria, pereza y envidia se han ido transformando, pasando por momentos de estigmatización social hasta convertirse en algo normal e, incluso, en grandes virtudes.

Tomemos, por ejemplo, el caso de los centros comerciales, de los antros y hasta de las escuelas. Estos lugares bien podrían ser los nuevos focos concentradores de toda la envidia que se genera en Monterrey. Todos los días podemos ver un colorido desfile de chicas y chicos que muestran lo mejor de su guardarropa y se exhiben como en las grandes pasarelas de moda internacional pidiendo casi a gritos que todos los vean y los envidien.

¡Y qué decir de la pereza! Me parece inconcebible que en pleno siglo XXI la gente siga tirando la basura en la calle sin ningún empacho simplemente porque le da flojera acercarse al bote de basura. Ya no hablemos ni siquiera del tradicional “san lunes”, que es el colmo del rechazo a las actividades laborales.

Siguiendo con las cuestiones de pereza, hay que decir que esa falta de motivación para hacer las cosas puede rebasar límites insospechables. Basta mirar a la gente que se niega a leer una buena novela o que renuncia inclusive a ser solidario con los demás.

Ah, ¿pero qué me dicen de la lujuria? “El sexo es poder, ¡fuera tabúes!”, es el nuevo grito de guerra de diversas empresas que se aprovechan del lucrativo mercado que representa el sexo. ¿Quién va a criticar a Victoria’s Secret por ofrecer sus provocativos modelitos? Bien parece que aplaudir a la lujuria es lo de hoy y quien no lo hace es inmediatamente etiquetado de mocho.

Y así, podría seguir enumerando cada uno de estos pecados que permitimos de vez en vez para darle “alegría” a nuestras vidas.

Todo esto viene al caso porque me encontré con un libro que invita a pensar en estos temas tan humanos. En el libro, “Los siete pecados capitales”, el escritor español Fernando Savater sostiene una amena charla con el mismísimo Lucifer y nos ofrece una reflexión particularmente lúcida sobre la presencia de los pecados en nuestra vida cotidiana.

Me parece una propuesta bastante pertinente si tomamos en cuenta las numerosas y constantes críticas provenientes de personas moralizadoras que pregonan la búsqueda de la perfección ética y moral en el ser humano. No puedo dejar de pensar que este tipo de discurso a veces raya en lo obtuso, pero hay quienes se aferran todavía a él.

Por eso creo que a los pecados hay que darles su justo valor. Dice Savater que lo peor sería caer en la tentación del individuo perfecto que va por la vida como un autómata y me parece que tiene toda la razón. ¡Qué aburridos seríamos si no cometiéramos de vez en cuando uno que otro pecadillo! Ni tanto que queme al santo, ni tanto que no lo alumbre...

Sin embargo, no quiero desaprovechar la oportunidad para expresar lo que verdaderamente llamó mi atención del libro de Savater. Me refiero particularmente a una nueva ola de pecados que arriban en esta época marcada por la posmodernidad. Y es ahí donde creo que tenemos que detenernos y hacer un análisis más profundo acerca de algunas cuestiones que a veces pasan inadvertidas pero que pueden resultar más nocivas que cualquiera de los pecados tradicionales.

En la sociedad regiomontana, por ejemplo, se tacha de inmoral a aquellos que viven en unión libre, pero nadie critica a quien el sufrimiento humano le es indiferente.

La falta de autocrítica, el consumismo, la destrucción de los ecosistemas, las guerras, el egoísmo, la corrupción y la falta de sentido común, entre otras cosas, son algunos de los nuevos pecados que nos azotan en la actualidad.

Finalmente, yo me quedo con la visión de Mahatma Gandhi, quien consideraba como pecados la riqueza sin trabajo, el placer sin conciencia, el conocimiento sin carácter, el comercio sin moral, la ciencia sin humanidad, el culto sin sacrificio y la política sin principios.

- Amaya


martes, enero 31, 2006

Pasión por Andrés Manuel

Hasta el momento las encuestas electorales nos han revelado cuál es la intención de voto de la población. Obviamente siempre nos muestran al candidato favorito y, hoy por hoy, ese candidato es Andrés Manuel López Obrador.

A falta de un estudio concienzudo al respecto, últimamente me he limitado a aguzar el oído y escuchar las diferentes discusiones que se dan sobre la contienda electoral en los diversos espacios que frecuento. Tengo que confesar que este es un deporte que disfruto enormemente y que suelo practicar en el anonimato con el fin de evitar algún percance. Digamos que es mi forma de tomarle el pulso a este país y por lo menos aquí en Monterrey ya me ha tocado ser testigo de una buena serie de improperios lanzados sin empacho alguno contra todo aquello relacionado con las elecciones. Lo que me resulta sumamente curioso es que dichos arrebatos van dedicados, en gran parte, al candidato de la Alianza por el Bien de Todos, nada más y nada menos que el Señor López.

Viendo así la situación, no puedo evitar pensar que Andrés Manuel es como las Águilas del América: el más querido y el más odiado a la vez.

Hablando en serio, entiendo que existan diversas razones por las cuales dicho candidato no sea el favorito de la sociedad regiomontana. Sin embargo, creo que ha llegado el momento de dejar a un lado las pasiones políticas y ser más racionales a la hora de emitir juicios.

“¡Si gana el Peje nos vamos a hundir!”. “Se va a gastar todo el dinero en los viejitos”. “Es un porro”. “No sabe nada de negocios”. “Está peleado con los empresarios”. “Va a dejar al país endeudado, así como dejó al DF”. “Un presidente naco, ¡jamás!”, son sólo algunas de las frases favoritas del público.

Ante tal escenario lleno de imágenes negativas, me parece justo reconocer que el tabasqueño no es un costal de defectos. Desde mi punto de vista, ha sabido establecer contactos con una gran diversidad de actores de la esfera pública, al menos durante su gestión como Jefe de Gobierno del DF. Ejemplo de ello es el trabajo de remodelación del Centro Histórico de la Ciudad de México, empresa llevada a cabo con la colaboración del gobierno capitalino y la iniciativa privada, dentro de la cual sobresale el nombre de Carlos Slim, personaje que no requiere presentación alguna.

En cuanto al famoso endeudamiento, muy pocos saben del acuerdo al que se llegó para estabilizar la deuda pública del Distrito Federal, reduciendo el pago de intereses y estableciendo un índice del 6% anual (uno de los más bajos), además de colocarla en la banca privada. Esta situación ha permitido lograr un ahorro considerable de recursos económicos que han sido destinados a otros rubros, particularmente a todo lo relacionado con el desarrollo social. Además, cabe señalar que la deuda, la cual oscila alrededor de los 40,000 millones de pesos, representa un porcentaje mínimo del PIB del DF.
En general, según lo que he podido observar, hay una especie de polarización de la sociedad. De hecho, esta situación ya se está observando en diferentes ámbitos. Los medios de comunicación constituyen un ejemplo muy ilustrativo al respecto. En este sentido, es muy probable que se radicalicen las posiciones de todos aquellos que están a favor y en contra de López Obrador. Yo creo que si López Obrador llega a la presidencia, estará obligado a tomar una posición más moderada, como ya lo hizo cuando asumió la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal, aunque sus detractores opinen que se convertirá en un Hugo Chávez que pondrá a temblar a todo el sector empresarial (líbranos señor de todo mal...)

Sé que la política tiene mucho de pasional, pero también debe tener su parte racional. Y es aquí donde los medios de información juegan un papel trascendental, ya que deben evitar caer en el juego de las exaltaciones políticas, como le ocurre con frecuencia al señor Pedro Ferriz de Con, quien incluye en sus sondeos de opinión preguntas tan torcidas y tan irrelevantes, que no hacen
más que desatar pasiones innecesarias.
- Amaya

sábado, enero 28, 2006

La irreverencia de los blogs

¿Conoce usted el mundo de los blogs? ¿Sabe quiénes los diseñan? ¿Qué los hace diferentes de otros medios de expresión? ¿Cuáles son las razones que impulsan a un individuo a crear un espacio donde fácilmente se pueden ventilar hechos bizarros, prosa urbana, sucesos políticos, poesía amateur, avances científicos, reseñas de libros y películas, chismes de barrio y hasta piratería china?

Espere un momento, ¿piratería china? Sí, así es. Usted mismo puede comprobarlo si visita el portal http://pincheschinos.blogspot.com. Con ese nombre resultaría fácil pensar que se trata de un blog cuyo autor es un verdugo xenófobo que ataca sin piedad a ese pueblo milenario que hoy por hoy ocupa un lugar protagónico en la esfera mundial.

Pero olvidémonos un poco del papel que juega China en las relaciones internacionales y concentrémonos por un momento en el tema que les presento el día de hoy. No se trata de franceses racistas, ni de australianos neonazis. Resulta que los autores de este sitio de Internet son mexicanos regiomontanos (tan regios que no pudieron soportar la derrota de los Rayados ante el Toluca en la final de fútbol de la temporada pasada). ¡Sí, señor!

Usted se preguntará, y con razón, qué es lo que pretenden estos muchachos con un blog tan chapucero. Bueno, pues su objetivo principal es delatar la piratería china. Claro, sus métodos pueden ser cuestionables, aunque ¿quién soy yo para juzgarlos?

Dejando a un lado el lenguaje que utilizan estos creativos regiomontanos para lograr sus propósitos, me parece que hay cierto mérito en lo que están haciendo. Todo comenzó, como lo relatan ellos mismos, un día “justo después que un pinchechino pensara que era buena idea robarse el logotipo del IMSS para su compañía”. La incredulidad me secuestró cuando observé detenidamente la imagen que estaba en la pantalla: un chino sentado frente a una mesa y, de fondo, el logotipo del Instituto Mexicano del Seguro Social con el nombre de la empresa del personaje en cuestión. ¡Hasta dónde ha llegado la piratería!

Pero esto no es lo único que usted encontrará en este portal. Sin duda alguna, estos regiomontanos están muy bien documentados sobre la piratería en dicho país asiático. Para ello, cuentan con una gran diversidad de fotos de productos chinos, que van desde los personajes de las Guerras de las Galaxias, pasando por los cafés Starbucks, hasta los “Air Pors” (I-Pods).
Pero entonces, ¿qué es un blog?

Para aquellos que no han tenido la oportunidad de encontrarse cara a cara con uno de ellos, el blog (web log) podría definirse como una especie de diario en línea donde se incluye información que es actualizada constantemente en un orden cronológico inverso. Cada quien puede escribir lo que se le ocurra. Es por eso que existen blogs de todo tipo. Algunos rayan en la frivolidad, pero muchos otros pueden llegar a ser considerados incluso como una forma de periodismo alternativo.

Lo que resulta realmente interesante de estos blogs es que, en ocasiones, se convierten en espacios de disidencia contra el status quo, desde la política hasta el mundo de las religiones, pasando por temas tan diversos como los derechos humanos, las elecciones presidenciales, los problemas macroenómicos, el sistema de salud, etcétera.

Esta forma de alzar la voz tiene el potencial de reforzar ciertas actitudes de intolerancia, las cuales serían sólo algunos de los efectos negativos de la libertad de expresión. Por otro lado, es bueno reconocer también que el blog ha sido utilizado por muchas personas con el objetivo de promover la cultura cívica, informando, invitando a la ciudadanía a actuar a favor de una causa justa, o simplemente denunciando públicamente a algún funcionario de gobierno corrupto.

Así es que, aunque parezcan irreverentes, los blogs son hoy por hoy, una nueva forma de expresar todo aquello que no tiene cabida en los canales tradicionales de comunicación masiva.

Y usted, ¿ya tiene su propio blog?
- Amaya

miércoles, enero 18, 2006

Le vin

Donnez-moi un peu du vin!

J'ai envie de m'accrocher à quelque chose de sacré.
Je voudrais parler à Dieu et lui dire "merci".
Vider mon âme pleine de phrases et sentiments.

C'est possible qu'avec le vin mon esprit soit liberé.
Je veux me sentir moins coupable d'avoir tout ce que j'ai.

Je vais pleurer de joie.
Je vais gouter mes larmes.
Je vais crier ton nom.

Donnez-moi du vin...
J'ai besoin de remplir mon corps.
Vider mon coeur.

- Amaya

Lupa Ciudadana

Hace unos días fue la presentación oficial del portal de internet www.lupaciudadana.com.mx, proyecto creado por el equipo de la revista Letras Libres, dirigido por Enrique Krauze, el cual tiene como objetivo primordial generar una “memoria crítica” de las declaraciones de los tres principales candidatos a la presidencia de la república: Roberto Madrazo, Felipe Calderón y Andrés Manuel López Obrador.

Después de haber escuchado al propio Krauze explicar lo que se pretende hacer con este nuevo espacio electrónico, me di a la tarea de sumergirme al mundo cibernético y observar lo que a simple vista parece ser una acción ciudadana comprometida con el quehacer político en México.

¿Qué tiene de interesante el proyecto de Lupa Ciudadana?
En primer lugar, gracias a este portal, el ciudadano común podrá encontrar todas las declaraciones emitidas por los candidatos en cuestión. Esto siginifica que ya nos podemos ir olvidando de las frases sueltas, deshiladas, sin contexto alguno las cuales son, por supuesto, las favoritas de los medios.

Además de poner a nuestra disposición la frases salerosas y frecuentemente aventuradas de los candidatos, Lupa Ciudadana llevará a cabo la labor de efectuar tres tipos de análisis diferentes, los cuales tienen que ver con la factibilidad de las propuestas emitidas, la congruencia de sus palabras y la consistencia de sus argumentos.

Tomando en cuenta que vivimos en “una época de plena impunidad declarativa, en la cual los políticos pueden decir y prometer cualquier cosa sin una contabilidad social y moral”, creo que este ejercicio analítico representa un primer paso hacia una sociedad más comprometida con el futuro político de su país.

Me encantan estas iniciativas porque me hacen creer que todavía hay gente que se preocupa por México y que participa activamente en la transición democrática que estamos viviendo. Sin embargo, tengo que confesar estaría aún más contenta si este tipo de proyectos fueran promovidos no solamente por intelectuales o analistas expertos, sino por el ciudadano común, cuya motivación principal resida en el interés por la política.

Saco este tema a colación puesto que en unos cuantos días terminará la supuesta tregua política que anunció el IFE con bombo y platillo desde el mes de diciembre del año pasado y entonces todos estaremos expuestos una vez más al bombardeo mediático, a las palabras grotescas, a las mentiras descaradas, a las descalificaciones, a las aberraciones discursivas, a la amnesia de los políticos, a los sueños guajiros, a las eternas promesas.

Lupa Ciudadana puede ser una opción para monitorear las acciones de los candidatos en este año electoral. Y cuando llegue el esperado día de las elecciones, servirá como un recordatorio de todo lo que enunciaron a lo largo de estos meses. Por esta razón, me resulta trascendental tomar en cuenta que el sentido crítico no debe faltar en este ir y venir de palabras. La memoria no debe traicionarnos. Necesitamos ser más exigentes con los candidatos, por lo menos en materia del discurso político. Hay que demandar propuestas congruentes, consistentes y factibles. En cambio, hay que criticar la perorata endeble, ridícula e incoherente.

La información es una de las herramientas más poderosas con las que contamos los ciudadanos en el proceso de toma de decisiones. Es indispensable que sepamos qué es lo que acontece a nuestro alrededor.

Tal vez no nos guste la política, pero este no es un buen pretexto para desentendernos de lo demás. Es importante conocer a los actores políticos, sus palabras, sus trayectorias, sus acciones, sus anécdotas, sus amigos. Sólo de esta forma podremos determinar el rumbo de nuestro país. Eligiendo al mejor. Sin dejarnos llevar por las apariencias. Siendo conscientes de sus fuerzas y sus debilidades. Para que después no haya sorpresas.
- Amaya

lunes, enero 09, 2006

El monstruo de la desigualdad

¿Qué es la desigualdad? ¿Por qué no hemos logrado encontrar una fórmula eficaz para reducir el impacto negativo de este problema? ¿Qué medidas se pueden adoptar para luchar contra este mal que nos aqueja?
Estas preguntas no son nuevas. Pobreza, miseria y desigualdad han sido el común denominador en la mayoría de los países latinoamericanos desde la época colonial hasta la actualidad.

Entonces, si ya estamos acostumbrados a convivir con la desigualdad, ¿por qué nos hemos obsesionado con la idea de acabar con ella? Hay muchas razones. Puede ser por cuestiones exclusivamente éticas y morales. Por altruismo. Por un deseo de erradicar los males de este mundo. Por afanes heroicos.

Puede ser por todas las razones expuestas anteriormente. Sin embargo, desde un punto de vista político la situación es muy simple, hay que erradicar la desigualdad si queremos conservar nuestras democracias.

Esto lo saben los políticos (y cualquier persona con sentido común), por lo que las acciones gubernamentales destinadas a atacar dicho flagelo han brotado por montones. Pero no hay nada nuevo debajo del sol. Por esta razón, tal vez resulte obvio afirmar una vez más que la educación puede ser una herramienta útil en la lucha contra la desigualdad.

La primera medida sería incrementar la alfabetización, poniendo énfasis en las niñas. Como dice un proverbio africano, “educar a un niño es enseñar a una persona; educar a una niña implica hacerlo para una familia entera”. De esta forma se generaría un círculo virtuoso: disminuye la tasa de nacimientos, aumentan las medidas de higiene y la esperanza de vida, se generan más oportunidades laborales para las mujeres, hay un consecuente aumento en los ingresos y, en general, un mayor bienestar para la familia.

Otras acciones a seguir deben tomar en cuenta políticas redistributivas de la tierra y los programas de crédito para la vivienda. No obstante, hay que tomar en cuenta que la mayoría de estas iniciativas requieren recursos gubernamentales para ponerlas en práctica y es probable que se enfrenten a una resistencia política y de algunos sectores privilegiados de la sociedad.

Otras medidas alternativas importantes pueden ser la reducción del gasto militar y de los salarios de los políticos de alto nivel; la lucha frontal contra la corrupción; el mejoramiento de los salarios de maestros, policías, doctores; la ampliación de la base fiscal a través de la facilitación del pago de impuestos; y la implementación de programas con la participación del gobierno, empresas y la sociedad civil para la solución de necesidades básicas de la población en materia de salud, vivienda, educación, etc.

Estoy consciente de que el crecimiento económico es vital para disminuir la pobreza. En este sentido, las políticas macroeconómicas que incluyen el mantenimiento de niveles de inflación moderados son de gran importancia, pero no han sido suficientes hasta ahora. Lo que tienen que hacer nuestros gobiernos es invertir en la gente, en el capital social, que es la base de una sociedad próspera y estable.

En efecto, en condiciones de una desigualdad aguda, las consecuencias económicas y políticas pueden ser devastadoras. Movimientos insurgentes como el EZLN pueden emerger en un caldo de cultivo de injusticia social.

Cuando la desigualdad no provoca una rebelión, por lo menos sí genera una gran apatía política, hostilidad y desconfianza hacia las instituciones. La frustración generada es enorme y esto se traduce en los altos índices de abstencionismo electoral y en el rechazo a la participación ciudadana.

Finalmente, la implementación de medidas que tengan como objetivo la disminución real de la pobreza y la desigualdad, tienen que ir acompañadas del diálogo efectivo entre los distintos actores políticos involucrados en las reformas. La capacidad de negociación y la disponibilidad de confiar en los demás son factores indispensables para lograr los objetivos planteados.
- Amaya

sábado, enero 07, 2006

Política y medios: ¿mancuerna perversa?

¿Quién no ha pensado más de una vez que el poder político y los medios de comunicación son parte de un grupo coludido que no pretende otra cosa que ocultar a la sociedad civil lo que realmente sucede en el país?

¿Cuántas veces Televisa fue el blanco de las críticas que la señalaban si no como cómplice, entonces como el testigo mudo de las acciones reprobables del gobierno mexicano?

¿Cuántas veces hemos visto que la agenda ciudadana queda olvidada por los medios, quienes en múltiples ocasiones han jugado el papel de simples cronistas de la vida nacional utilizando la autocensura como su mejor arma?

Lamentablemente, esta idea colectiva de la existencia de una mancuerna perversa entre el gobierno y los medios fue una realidad durante muchos años en nuestro país. Sin embargo, aún en los momentos de más profunda desesperanza, hemos presenciado momentos como la difusión de videos delatores en el antiguo programa El Mañanero; las frases picantes de Julio Hernández en La Jornada; la elocuencia de Carmen Aristegui; los comentarios profundos de los analistas de Primer Plano, y muchos otros fenómenos mediáticos actuales que me hacen pensar que el “contrato” invisible entre los medios y el sector político no existe como tal.

Algunas veces, la relación entre medios y política ha sido simbiótica, pero también es cierto que el golpeteo entre ellos se ha recrudecido en los últimos años. Los políticos tratan de sacar ventaja de los medios o tratan de esconderse de ellos según sea el caso, y los medios, por su parte, necesitan sacar la noticia a como dé lugar. Sin embargo, las reacciones de ambos sectores dependen mucho del tema en cuestión, algunas veces logran llegar a consensos, otras veces la denuncia es contundente y no acepta negociación alguna. De lo que estoy segura es que estamos ante un juego de intereses en el que el ciudadano es el más perjudicado.

A veces resulta verdaderamente aberrante observar la creciente capacidad de difusión por parte de los medios y su notoria incapacidad para provocar una rendición de cuentas de los distintos niveles de gobierno. En este sentido, me queda claro que corresponde a la ciudadanía generar la presión suficiente para incluir su agenda dentro de los medios y de esta forma establecer las condiciones necesarias para exigir cuentas claras a los actores políticos.

Hoy por hoy, la relación entre el mundo de la política y el de los medios de comunicación es muy diferente a aquélla que prevalecía hace 20 años. Ha habido una serie de cambios significativos que han contribuido a la democratización de esta esfera del poder, desencadenando algunos efectos positivos como la profesionalización del ambiente periodístico, entre otros.

Por esta razón es importante tener en cuenta que uno de los objetivos básicos del periodismo es consolidarse como un contrapeso de los distintos poderes que existen dentro de la sociedad. Sin embargo, esta función de perro guardián no ha sido fácil de desempeñar en nuestro país, donde hasta hace poco existía un monopolio del poder. Como dice Rossana Fuentes-Berain, “Tres décadas enteras, la prensa escrita mexicana no fue un contrapoder, fue un instrumento más del poder”.

Ahora, este nuevo papel de irreverencia casi total –y hasta vulgar en algunos casos- que juegan los medios, se presenta como una amenaza para el gobierno, particularmente a causa de los conocidos deslices de nuestro querido presidente Vicente Fox, quien ha sido el blanco favorito de las críticas y burlas lanzadas desde todos los rincones imaginables.
Hay que ser objetivos. Es cierto que hemos sido testigos de importantes avances tanto en el ambiente político como en el mediático pero no hay que echar las campanas al vuelo. Recordemos que la irreverencia no es sinónimo de información. Todavía nos queda mucho camino por andar en esto de la política y los medios. La profesionalización de ambas esferas es cada vez un reclamo más urgente. El respeto de la legalidad también lo es. La ciudadanía lo exige. Nuestro país lo requiere.
- Amaya

lunes, diciembre 19, 2005

Regias aberraciones

Yo no sé si es necedad, esnobismo o simple ignorancia, pero los habitantes de Monterrey y la zona metropolitana siguen construyendo en zonas peligrosas. El riesgo geológico está presente al tratarse de una región montañosa. Esto resulta evidente para muchos de nosotros, pero parece que todavía hay algunos obstinados que no logran ver más allá de sus narices y no pueden dejar de considerar a los cerros y laderas como el lugar perfecto para ver realizadas sus más profundas pretensiones elitistas.

Los expertos saben que en estas zonas siempre está presente la posibilidad de que ocurra algún accidente y que se produzcan daños materiales o, peor aún, daños a la integridad física de las personas.

Un grupo de estudiantes de la Escuela de Graduados en Administración Pública y Política Pública (EGAP) del Tecnológico de Monterrey, llevó a cabo en fechas recientes una propuesta de política pública para enfrentar uno de los problemas cada vez más recurrentes en materia del uso de suelo, el cual tiene que ver con la construcción de inmuebles en zonas de riesgo.

Dicha propuesta tiene como objetivo capacitar a los Directores de proyecto y peritos responsables de las obras de construcción por medio de una certificación para que exista mayor profesionalismo y responsabilidad en el otorgamiento de licencias para uso de suelo en el municipio de San Pedro Garza García, y lograr con ello una reducción de perjuicios a los ciudadanos por daños a sus viviendas.

Uno de los beneficios que traería la implementación de la propuesta hecha por los estudiantes de la EGAP es el hecho de contar con un registro de todos los casos de accidentes ocurridos a causa de la construcción en zonas de riesgo. Estos casos serían objeto de estudio por parte de la red de expertos, lo que ayudaría a contar con un mejor conocimiento de la problemática en materia de uso del suelo.

Por otro lado, cabe señalar que esta propuesta también considera la posibilidad de establecer un sistema de sanciones efectivas para los responsables del otorgamiento de licencias para construir.

Lo anterior traería consigo un mayor compromiso por parte de los responsables al momento de verificar y aprobar los permisos de construcción, lo que contribuiría, a su vez, a una mayor transparencia en dicho proceso y a una mejor rendición de cuentas de parte de los gobernantes.

Las leyes del municipio de San Pedro contemplan sanciones por negligencia respecto a la construcción; sin embargo, según lo comentado por algunos conocedores del tema, no ha habido casos en los cuales se hayan aplicado dichas sanciones. Lo que ellos dicen es que realmente no hay forma de hacer pagar a los culpables. La ventaja de la propuesta en cuestión es que en caso de algún problema, sería más fácil identificar a los responsables y aplicar las sanciones correspondientes.

El mediatizado caso de Colinas de San Jerónimo no ha hecho más que confirmar la necesidad de establecer medidas nuevas para contrarrestar los problemas generados en relación a la falta de planeación en materia de uso de suelo.

Precisamente, uno de los mayores problemas es la falta de conciencia de las personas que insisten en llevar a cabo construcciones en zonas de alto riesgo. Pero no sólo eso, aquellos que otorgan los permisos de construcción en dichas zonas no están exentos de culpa, ya sea que lo hagan por falta de ética profesional o por falta de conocimiento.

Por esta razón resulta trascendental ampliar los conocimientos a través de la capacitación de peritos con el fin de elaborar estudios de suelo mucho más específicos, reduciendo el riesgo de posibles desastres.

Evidentemente, el conocimiento es uno de los factores clave en la generación de soluciones más efectivas a los problemas comunitarios, pero no es suficiente. También hace falta la voluntad política para llevar a cabo los cambios necesarios y desarrollar la proactividad a través de la prevención, dejando atrás las disposiciones reactivas a las que tanto estamos acostumbrados.
- Amaya

viernes, diciembre 16, 2005

Amor del verde

“Dupla de payasos”. Así calificó en días pasados a Vicente Fox y a Elba Esther Gordillo el no menos chocarrero Niño Verde, muy poco conocido por los mexicanos como Jorge Emilio González, líder del Partido Verde Ecologista de México (PVEM).

La frase no puede ser más divertida si tomamos en cuenta el número de chistes que circulan por ahí aludiendo a uno de los tantos videoescándalos acaecidos, cuyo protagonista fue precisamente el líder del PVEM. El ingenio mexicano ni siquiera perdonó el ahora famoso apodo de “El niño verde” (también he oído que le dicen “El niño muerde”).

El inmaculado Jorge Emilio González etiquetó de corrupta a la líder del SNTE y afirmó que no tenía la calidad moral para criticar a nadie…

No se ría, es en serio.

Que quede claro que mi propósito no es defender a nuestro señor Presidente ni a la intachable Elba Esther, simplemente pretendo exponer la facilidad con la que los actores políticos lanzan frases francamente jocosas y analizar con el mismo tono risueño algunos datos interesantes relacionados a los principios del PVEM, razón por la cual me di a la tarea de visitar el portal electrónico de este partido.

Tremenda sorpresa la que me llevé. Quizá usted no lo sepa, pero déjeme decirle que los principios fundamentales del Partido Verde son el amor, la justicia y la libertad. Sí, leyó usted bien: Amor. Justicia. Libertad.
Lo de justicia y libertad no me resulta nada extraordinario. Creo que todos los partidos políticos utilizan principios similares para adornar sus discursos y programas políticos. Pero, ¿qué tal lo del amor? ¿No le parece de lo más romántico? En estos tiempos de política tan salvaje, de traiciones, de corruptelas, de engaños y de intentos de desafuero, ¿no es acaso admirable que un partido político se preocupe por este sentimiento tan sublime?

Obviamente tenemos que entender que las declaraciones hechas por el Niño Verde en contra de Fox y Gordillo son el resultado del amor que profesa el líder del PVEM hacia Roberto Madrazo, a quien describió como una persona “que tiene una visión muy clara de lo que se debe de hacer en la Presidencia de México”.

Otra verdadera prueba de amor fue la realizada por Bernardo de la Garza, quien abandonó su candidatura a la presidencia para unirse al proyecto siciliano del candidato del PRI, decepcionando así a miles de mexicanos que estaban dispuestos a votar por él. Bernardo está conciente de la importancia que reviste la aprobación de reformas a nivel legislativo y está dispuesto a sacrificarse por ello. Los diputados, los senadores y el dinero que ganará el PVEM a cambio de la alianza son sólo factores secundarios. Ese sí es amor del bueno.

Amor a México también es el que mostró la militancia del PVEM al darle la espalda al PAN para las próximas elecciones de 2006 por el hecho de haber traicionado el proyecto que juntos construyeron en el 2000 con el objetivo de tener un México mejor, más bonito y más amoroso.

Pero la muestra suprema de amor es aquélla emprendida por el diputado Jorge Kawagi, quien decidió participar en Big Brother VIP para mostrarnos a todos los mexicanos sus más íntimos pensamientos y sus más nobles intenciones, además de darnos la satisfacción de ser testigos de su admirable condición de boxeador. Y todo eso, sólo por amor a nuestro país.

Pero este asunto del amor no es el único que llamó mi atención de los postulados enarbolados por el PVEM. Algo que me parece sumamente significativo es que el PVEM tiene “la obligación de no aceptar pacto o acuerdo que lo sujete o subordine a cualquier organización internacional, o lo haga depender de entidades o partidos políticos extranjeros o nacionales”.

Así pues, querido lector, estamos ante un partido que predica el amor, que es coherente, que no se somete, que no tiene mañas, que no funciona como un negocio familiar, que no se vende, que no traiciona a sus antiguos aliados. Es el partido perfecto. Es el Partido Verde Ecologista de México.

- Amaya

miércoles, diciembre 14, 2005

Severiano Marichal

El recuerdo que tengo de él es más bien vago. El día de su muerte me paré frente a la ventana del cuarto de mis padres. Sí, ahí donde se puede echar un vistazo al patio trasero de mi casa. Estaba como hipnotizada. Apenas comprendía lo que pasaba. Tendría unos 5 ó 6 años.

Con el tiempo, empecé a conocer poco a poco a aquél hombre de pelo canoso que aparece de repente en las fotos familiares. Ahora sé que su tesoro era la biblioteca del segundo piso de esa casa ubicada sobre la calle 18 de marzo. Sé que era un hombre de ideas, de una inteligencia superior. Era un marino. Un viajero infatigable. Era un cubano atrapado en el cuerpo de un español de Canarias que huyó de su casa a los 12 años para subirse a un barco y conocer el mundo. Era un luchador social. Un defensor de la justicia. Un rebelde para la época que le tocó vivir. Un humanista en todo el sentido de la palabra.

Las historias que cuentan sus hijos son como las piezas de un rompecabezas que van acomodándose para dar forma a un hombre que ahora admiro profundamente.

Si tan sólo hubiera tenido la oportunidad de platicar con él. De política. De Cuba. Del socialismo. De la expropiación petrolera. De Lázaro Cárdenas. Del imperialismo yanqui… Pero también de música, de comida, del mar. De sus hijos. De mi abuela.

De la vida… De lo que sea…

- Amaya

Deudas, créditos y compras navideñas

Según la opinión de algunos analistas, la posibilidad de un descalabro económico en nuestro país para el 2006 queda descartada. Sin embargo, dichos vaticinios aún están por verse, ya que cualquier tropiezo podría provocar daños en la economía familiar, actualmente presionada por endeudamientos de todo tipo.

A pesar de que existe cierto nerviosismo por las elecciones, para el 2006 se pronostica un crecimiento del PIB alrededor del 3.0% y se augura un buen desempeño de la actividad productiva en general.

Siguiendo en esta misma línea de optimismo, hace apenas unos días se divulgó el dato del más bajo nivel inflacionario anual que ha logrado México desde 1970, noticia que seguramente ha suscitado regocijo en los selectos círculos tecnócratas de nuestro país y en todos aquellos mexicanos que, con fervor guadalupano, ruegan que los precios no aumenten más que sus salarios.

Es cierto, la economía nacional presenta cifras macroeconómicas que muchos países envidiarían. Pero ojo, esta aparente estabilidad económica ha traído consigo efectos perversos, sobre todo en las finanzas personales.

El ambiente se ha vuelto propicio para que el ciudadano común no lo piense dos veces y tramite no una, sino varias tarjetas de crédito; para que obtenga préstamos a diestra y siniestra; para que adquiera un crédito hipotecario o un automóvil en cómodas mensualidades; para que compre ropa y aparatos electrónicos con las fabulosas promociones de las tiendas departamentales; y, en general, para que consiga endeudarse hasta el cuello.

La proliferación de instrumentos crediticios es impresionante. Según datos de la Asociación de Bancos de México, en este último año fueron otorgados por la banca préstamos por más de 180 mil millones de pesos, de los cuales 83 mil millones fueron destinados solamente a créditos al consumo, con un aumento en octubre a una tasa anual de 48%. Por otro lado, también se ha visto un aumento creciente del crédito hipotecario, el cual alcanzó en el mes de octubre una tasa anual de 57%.

Sin embargo, no todos los tipos de crédito han crecido de la misma manera: el financiamiento destinado a las empresas -particularmente pequeñas y medianas- ha reportado una menor actividad. Esto significa que los mexicanos estamos pidiendo más préstamos para comprar bienes de consumo medio, que para reinvertir en nuestras empresas y mejorar la productividad de las mismas.

La época navideña desmejora todavía más esta situación. Compras precipitadas por doquier. Aguinaldos condenados a desaparecer aún antes de ser entregados al trabajador. Gastos excesivos. Endeudamientos. Sólo basta con visitar cualquier centro comercial para darse cuenta de la cantidad de personas que, poseídas por el frenesí de las compras navideñas, caen en la tentación de gastar dinero que no tienen.

Hoy en día tenemos en México cerca de 50 millones de tarjetas de crédito, es decir que, en promedio, uno de cada dos mexicanos cuenta con una de ellas. Según datos del Banco de México, el crédito otorgado a través de las tarjetas de crédito en octubre pasado fue de 129 mil millones de pesos. La plastificación de la economía es evidente y esto podría representar un riesgo para las finanzas personales si tomamos en cuenta que los intereses de los préstamos de las tarjetas de crédito pueden llegar a ser hasta 5 veces más altos que los rendimientos generados por el ahorro bancario.

Lo más alarmante es que a pesar del aumento de la oferta de créditos, éstos no han presentado disminuciones significativas en sus costos, por lo que los consumidores se verán forzados a pagar el alto precio de las distorsiones del mercado financiero.

Ante esa situación y sin pretender opacar la alegría propia de esta época, lo único que me queda es hacer un llamado a la prudencia y al buen juicio de los consumidores. Después de todo, ya hemos pasado por épocas similares y conocemos las consecuencias del endeudamiento irracional.
- Amaya

lunes, diciembre 05, 2005

http://pincheschinos.blogspot.com


Todo empezó cuando descubrieron que un chino se había pirateado el logo del IMSS para su propia empresa...
"Decidimos empezar este blog justo después que un pinchechino pensara que era buena idea ROBARSE EL LOGOTIPO DEL IMSS para su compañía y pensara que nadie se daría cuenta".
Fue así como nació http://pincheschinos.blogspot.com
La verdad, vale la pena visitar este blog. Ampliamente recomendado. Sólo chequen la foto del logo pirata... jeje...
- Amaya

Ciudadanos desciudadanizados

Supongamos que un buen día salen a las calles todas las mujeres de este país a barrer el frente de sus casas. ¿Se imagina usted esta pintoresca y casi utópica escena?
Bueno, pues así lo imaginó también José Saramago en su novela Ensayo sobre la lucidez, quien narra un pasaje similar en el que las mujeres de una ciudad anónima toman la decisión de invadir las calles “armadas con escobas, cubos y recogedores”, todo esto debido a la huelga declarada por los trabajadores del servicio de recolección de basura.
En la ciudad sin nombre que nos relata Saramago ocurre algo particularmente alarmante: sus habitantes deciden ejercer sus derechos ciudadanos de la noche a la mañana.

¿Y si eso mismo pasara en México? ¿Si un día nos levantáramos todos y cada uno de los habitantes de este país con el firme propósito de ser ciudadanos en todo el sentido de la palabra? Con la voluntad para respetar las leyes, para dejar de ser corruptos, para pagar impuestos, para actuar solidariamente, pero sobre todo, para tener la capacidad de exigir el respeto a nuestros derechos políticos, económicos y sociales como una condición necesaria para el buen funcionamiento de un gobierno democrático.

Muchos de los problemas que enfrentamos en la actualidad tienen que ver con la incapacidad de los gobiernos para responder a las crecientes demandas de la sociedad y para hacer prevalecer un efectivo estado de derecho. Esta situación no es nueva. Gobiernos ineficientes han existido en todas las épocas y las respuestas de las sociedades han sido diferentes para cada uno de los casos. Entonces, ¿qué es lo que hace que una sociedad sea exigente y no sólo demande cuentas a sus gobernantes sino que además realice las acciones adecuadas para promover la eficiencia de todo el aparato gubernamental?

La democracia es sin duda el orden político de nuestros días. Está de moda. Sin embargo, el simple hecho de contar con un gobierno que ostente la etiqueta de “democrático” no basta. El buen funcionamiento de la democracia como régimen político depende en gran medida de las acciones emprendidas por la sociedad civil.

¿Qué es lo que le falta a la sociedad civil en nuestro país?

Civismo. Participación. Cultura política.

Es verdad, la falta de cultura política en nuestra sociedad parece ser un mal tan arraigado que resulta muy difícil revertir. Diría Federico Reyes Heroles que “no contamos todavía con demócratas por convicción”; tal vez tiene razón pero yo todavía albergo la esperanza de que esta situación cambie para bien.

Ya hemos sido testigos de algunas tendencias positivas: la práctica del “dedazo” en épocas priístas también parecía imposible de superar y hoy en día los mexicanos vivimos la posibilidad de elegir al candidato por el que votamos y no al predilecto del presidente en turno, y así como van las cosas (¡y las encuestas!) podemos vislumbrar en el 2006 posibilidades reales de una nueva alternancia en el poder.

Claro está, tampoco pretendo que la sociedad civil cargue con toda la responsabilidad de los males que sufre nuestro país. Por eso creo que también es necesario señalar el obstáculo enorme que representan la pobreza y la exclusión social para el ejercicio de la ciudadanía, puesto que aquéllos que sólo se encuentran dedicados a la urgencia cotidiana de sobrevivir, difícilmente participan en la política. Y esta situación constituye una manera más de cerrar los espacios públicos en los regímenes democráticos de nuestros días, contribuyendo a la formación de una masa de ciudadanos “desciudadanizados” que no hacen más que incrementar la amenaza latente de la ingobernabilidad, del estallido social y de un posible retroceso al autoritarismo de décadas pasadas.

Con relación a este último punto resulta pertinente comentar que en un estudio realizado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo 2004 sobre democracia, 57% de la población de América Latina aceptaría de nuevo el autoritarismo si ello conlleva prosperidad.

En este sentido, la paradoja de la inclusión política y la exclusión social se convierte entonces en uno de los grandes desafíos y retos para la consolidación de la democracia y de una ciudadanía participativa.

Así como la democracia es un ideal, el concepto de ciudadanía también lo es. Es cierto, no existe la sociedad civil perfecta, pero no puedo concluir sin citar una frase de Carlos Vilas que refleja la importancia de ejercer una ciudadanía plena y efectiva: “Más que una simple contradicción en los términos, una democracia sin ciudadanos es un proyecto político para la exclusión social”.

- Amaya

domingo, diciembre 04, 2005

El país de uno

Por Denise Dresser

Alguna vez, el periodista Julio Scherer García le pidió a Ernesto Zedillo que le hablara de su amor por México. Le sugirió que hablara del arte, de la geografía, de la historia del país. De sus montañas y sus valles y sus volcanes y sus héroes y sus tardes soleadas. El ex Presidente no supo qué contestar. Hoy es probable que muchos mexicanos tampoco sepan cómo hacerlo. Hoy el pesimismo recorre al país e infecta a quienes entran en contacto con él. México vive obsesionado con el fracaso. Con la victimización. Con todo lo que pudo ser pero no fue. Con lo perdido, lo olvidado, lo maltratado.
México padece lo que Jorge Domínguez, en un artículo en Foreign Affairs, bautizó como la "fracasomanía": El pesimismo persistente ante una realidad que parece inamovible. La corrupción no puede ser combatida; los políticos no pueden ser propositivos; la sociedad no puede ser movilizada; la población no puede ser educada; los buenos siempre sucumben; los reformadores siempre pierden. La luz al final del túnel sólo ilumina el tren a punto de arrollar a quienes no pueden eludir su paso. El país siempre pierde. Los mexicanos siempre se tiran al vacío desde el Castillo de Chapultepec y no logran salir de allí. Por ello es mejor callar. Es mejor ignorar. Es mejor emigrar.
En México, como diría Elías Canetti, los pesimistas son superfluos y 2004 demuestra por qué. Éste es el año de los videos escándalos y el video violencia. De los maletines llenos y las reformas inexistentes. De los priistas robustecidos y los panistas divididos. De las primeras damas que quieren el poder y de las mujeres que abusan de él. Del sabotaje a Andrés Manuel López Obrador y del auto sabotaje a sí mismo. De la sucesión adelantada y la política paralizada. De desafueros amenazantes y consortes que también lo son. Éste es el año de marchas que no van a ningún lado y de presidentes que tampoco lo hacen.
Vicente Fox se encoge en Los Pinos mientras Marta Sahagún no quiere que la saquen jamás de allí. El Niño Verde negocia un soborno mientras su partido vive de ellos. René Bejarano carga maletines mientras Carlos Ahumada los llena. El embajador ante la OCDE compra colchones y el erario los paga. Dos policías arden en Tláhuac mientras Marcelo Ebrard decide qué no hacer. Roberto Madrazo se apropia del PRI mientras su partido se lo permite. Crónica de catástrofes; crónica de corruptelas; crónica de personajes demasiado pequeños para el país que habitan.
El país de las contradicciones permanentes. El país de las máscaras que ocultan y las caras que sonríen. El país que produce a Marta Sahagún pero también a Marta Lamas. Que produce a Fátima Mena pero también a Fátima Fernández Christlieb. Que produce a Manlio Fabio Beltrones pero también a Rossana Fuentes Beráin. Que produce a José Murat pero también a María Rojo. Que produce a René Bejarano pero también a Julieta Fierro. Que produce a Roberto Madrazo pero también a Ricardo Legorreta. Que produce a Jorge Hank Rhon pero también a Jorge Volpi. Por cada tache hay una paloma. Cien palomas. Miles.
Frente a todos los motivos para cerrar los ojos están todos los motivos para abrirlos. Frente a las razones para perder la fe están todas las razones para recuperarla. Los murales de Diego Rivera. Las enchiladas suizas de Sanborn's. Las mariposas en Michoacán. El cine de Alfonso Cuarón. El valor de Sergio Aguayo. Los huevos rancheros y los chilaquiles con pollo. La sonrisa de Carmen Aristegui. La medalla de Ana Gabriela Guevara. El mole negro de Oaxaca. Los libros de Elena Poniatowska. La inteligencia de Lorenzo Meyer. Los tacos al pastor con salsa y cilantro. El humor de Carlos Monsiváis. El mar en Punta Mita. Las canciones de Julieta Venegas. La poesía de Efraín Huerta. El Espacio Escultórico al amanecer. Cualquier Zócalo cualquier domingo.
La forma en que los mexicanos se besan y se saludan y se dicen "buenas tardes" al subirse al elevador. Las fiestas ruidosas los sábados por la tarde. La casa de Luis Barragán. Los amigos que siempre tienen tiempo para tomarse un tequila. La decencia de Germán Dehesa. Los picos coloridos de las piñatas. Las casas de Manuel Parra. Las buganvilias y los alcatraces y los magueyes. Las caricaturas de Naranjo y los cartones de Calderón. El helado de guanábana. La talavera de Puebla. Las fotografías de Graciela Iturbide. Los mangos con chile parados en un palo de madera. Las comidas largas y las palmeras frondosas. La pluma de Jesús Silva-Herzog Márquez. Las mujeres del grupo Semillas y las mujeres que luchan por otras en Juárez.
Cada persona tendrá su propia lista, su propio pedazo del país colgado del corazón. Una lista larga, rica, colorida, voluptuosa, fragante. Una lista que debe comenzar con las palabras de la chef Marta Ortiz Chapa: "Siempre me gustó ser mexicana". Una lista con la cual contener el pesimismo; un antídoto ante la apatía; una vacuna contra la desilusión. Una lista de lo mejor de México. Una lista para despertarse en las mañanas. Una lista de Año Nuevo. Una lista para pelear contra lo que Susan Sontag llamó "la complicidad con el desastre". Porque el credo de los pesimistas produce la parálisis. Engendra el cinismo. Permite que hombres como Manlio Fabio Beltrones promuevan el juicio político contra los jueces de la Suprema Corte y nadie se lo impida. Permite que los partidos vivan del presupuesto público sin cumplir con la función pública. Permite que los legisladores no actúen como tales. Permite la persistencia del status quo. El pesimismo es el juego seguro de quienes no quieren perder los privilegios que gozan, los puestos que ocupan, las posiciones que cuidan. El pesimismo es la cobija confortable de los que no mueven un dedo debajo de ella. Es el lujo de los que rentan el carro pero no se sienten dueños de él.
Y durante demasiado tiempo, México ha sido un país rentado para sus habitantes. Ha pertenecido a sus líderes religiosos y a sus tlatoanis tribales y a sus colonizadores y a sus liberales y a sus conservadores y a sus dictadores y a sus priistas y a sus presidentes imperiales y a su intelligentsia y a sus partidos y a sus élites. No ha pertenecido a sus ciudadanos. Por eso pocos lo cuidan. Pocos lo sacuden. Pocos lo aspiran. Pocos lo lavan. Pocos lo enceran. Pocos piensan que es suyo. Pocos lo tratan como si lo fuera. Porque como dice Larry Summers, el presidente de la Universidad de Harvard, nadie nunca ha lavado un carro rentado.
Pero quienes saben que el país es suyo no viven con el lujo del descuido. Quienes han vivido años fuera de México saben lo que es andar con el corazón apretado. Lo que es caminar a pasos de pequeñas nostalgias y grandes recuerdos. Lo que es extrañar el olor y el sabor y la bulla y la luz. Lo que es querer tanto a un país que uno siente la imperiosa necesidad de regresar y salvarlo de sí mismo. Lo que es vivir pensando -de manera cotidiana- que los gobernados pueden y deben vigilar a quienes gobiernan. Que los partidos políticos pueden y deben reducir la violencia social y pavimentar la ruta democrática. Que la oposición puede y debe redefinir los términos del debate público. Que la clase política entera puede y debe fomentar la conexión entre la democracia y los ciudadanos. Que no es demasiado pedir.
Las soluciones están allí para ser instrumentadas. Las recetas están allí para ser aplicadas. Las reformas están allí para ser ejecutadas. Abarcan la reelección de los legisladores y la reforma política y la reforma fiscal y los juicios orales y la reforma a la Ley de Medios y la apertura de la televisión y la competencia en las telecomunicaciones y la lucha contra la violencia doméstica, entre muchas otras. Tanto por hacer; tanto por cambiar; tantos sitios donde amontonar el optimismo. El optimismo de la voluntad frente al pesimismo de la inteligencia. El optimismo de quienes creen que las cosas en México están tan mal que sólo puede mejorar. El optimismo perpetuo que se convierte en multiplicador.
En El Paciente Inglés, Katherine murmura "nosotros somos los verdaderos países, no los límites marcados en los mapas, no los nombres de los hombres poderosos". México no es el país de Andrés Manuel López Obrador o Santiago Creel o Roberto Madrazo. No es el país de los congresistas o los gobernadores o los burócratas o los líderes sindicales.
Es el país de uno. El país nuestro. En el 2005 y siempre.

Indiferencia

Ya nada nos impresiona. Ninguna foto nos conmueve. Las imágenes de guerra son como cualquier día de campo. 1,000,000 de muertos es sólo una cifra más de las que manejamos todos los días. Todo nos aburre. Hay un vacío en nuestras vidas . Somos autómatas.
Nos hemos convertido en "El extranjero" de Albert Camus.

Así también parece ser la prensa. Absurda. Indiferente. Insensible.
- Amaya

Deseos

Hoy quisiera tener un buen pretexto para escribir,
una cucharada de polvo de estrellas y 200 gr. de inspiración.

Y la mano de Dios…

Si tan sólo pudiera respirar profundo y trazar letras de oro con la mirada.
Y ver con las manos.
Y trasladarme con la facilidad de la luz.
Y hablar mil lenguas diferentes.

Quisiera cantar mis canciones al viento.
Y leer la música que se desprende de la lluvia.
Recorrer los ríos de la vida.
Hablar de lo sacro y lo profano.
Volar entre nubes azules y cielos blancos.
Crear fantasías con los dedos.

Y si hay tiempo, descubrir todos los misterios…

- Amaya

The other side

“Easy girl”, I thought. “Getting married is a piece of cake”.

Isn’t it?

I just don’t know anymore. I would like to have someone to do all the dirty work for me. You know what I mean? But then again I think this idea is kind of stupid if I take into account all the pleasure and the fun that takes organising the whole thing.

Did I mention “fun”? Oh-my-Gosh, I’ve already started to space out… This is not fun at all… In fact, it’s a very aching process. Believe me. Nobody helps you. It’s hyper expensive. You got stress for free. You have to make 1,000,000 decisions. You are excited and frightened at the same time. You wonder if you’re going to make it. And your life suddenly appears to you like a big mess, a total chaos.

Am I exaggerating? Am I getting cynical?

I guess so... In fact, it is a big change in your life but there’s nothing to be afraid of, that’s what people keep saying to me, so don’t take me wrong when I start to complain like a little baby girl. I’ve got the jitters and that’s all!

I want to clarify one thing: this is just the ironic, pessimist and black part of me. It’s not me. Well, yes but no. Let’s put it this way: Imagine that you’re listening to my evil clone who’s talking. Don’t even bother to read this shit. The real me is very happy with all this situation. Hey, I’m getting married after all!

- Amaya

Le coeur

La vie m’a donné la chose la plus inutile du monde :
Un cœur… et un grand en plus.
Et je me demande à quoi ça sert ?

Au moins avec les yeux je peux voir les couleurs.
Avec les mains je peux toucher la soie.
Avec l’oreille je peux entendre la musique la plus sublime.
Avec le nez je peux sentir la cannelle et la camomille.
Avec la bouche je peux goûter des lèvres sucrées.

Mais qu’est-ce qu’on fait avec un cœur ?
« Vivre », il me répond avec une toute petite voix.

Et je ne fais que me taire…

- Amaya